Pasada la Semana Santa, para muchas personas llega el momento de ponerse manos a la obra para lucir un cuerpo perfecto en verano. Apuntarse al gimnasio, comenzar a comer de manera saludable… Antes de nada, comentar que ésta no es la mejor manera de hacerlo sino que debemos tomar consciencia y adoptar una rutina para cuidarnos todo el año.

Debido a esto y para intentar realizarlo de la manera adecuada, en este post queremos dar algunas recomendaciones al respecto para los que empiezan ahora su “operación bikini”.

Controlar nuestra alimentación de manera inteligente

La alimentación es la base para conseguir un buen resultado, pero ha de hacerse de manera consciente y realista. Para ello, lo primero, olvidarnos de las dietas “milagro” de adelgazamiento además del efecto rebote que nos pueden causar a la larga, alguna de ellas podrían llegar a producirnos problemas de salud. Si es necesario, recomendamos la asistencia a un nutricionista que nos asesore para perder esos kilos que nos sobran sin poner en riesgo nuestra salud. A continuación os indicamos una serie de pautas a tener en cuenta:

– Aumentar el consumo de frutas y verduras. Ahora, en primavera, es una época ideal para consumirlas. Deberíamos introducirlas en todas nuestras comidas ya que nos proporcionan la mayor parte de fibra, vitaminas y minerales de la dieta.

– El pescado azul nuestro gran aliado. Contienen cantidades significantes de omega 3, antioxidantes, minerales que ayudan a la hidratación tales como sodio y potasio y vitaminas.

– No abusar del aceite de oliva.

– Ingerir entre 2 y 2,5 litros de agua diarios.

– Moderar el consumo de sal.

– Recortar las partes grasas de los alimentos.

– SALSAS: naturales, sin crema de leche y que respeten el consumo de aceite diario.

– ALIÑAR: Hierbas aromáticas y especias, ajo, perejil, vinagre limón, pimienta.

– Para edulcorar, mejor utilizar edulcorantes sin calorías.

– Si se ingieren refrescos, mejor light.

– Tomar alimentos integrales que aunque sean igual de calóricos, saciarán más y mejoran el tránsito intestinal.

– Evitar dulces, chocolate, pasteles, pastas de tipo industrial debido a su alto contenido en grasas saturadas.

– Evitar bebidas alcohólicas y platos precocinados.

Planificar una rutina de entrenamiento

En primer lugar, es importante que seamos realistas con lo que queremos conseguir. Es necesario que planifiquemos el calendario de entrenamiento que nos permita mantener una serie de actividades deportivas diferentes que nos ayuden a conseguir unos buenos resultados. Lo ideal sería mezclar ejercicios aeróbicos (correr, andar en bici, elíptica…) con musculación. Eso sí, no debemos pretender recuperar el tiempo perdido en dos meses sometiendo a los músculos a entrenamientos maratonianos en los que corramos el riesgo de hacernos daño. No es recomendable realizar los entrenamientos por nosotros mismos. Si nos ayudamos del asesoramiento de un profesional que guíe nuestro entrenamiento, seguro que lograremos un mejor resultado, además de encauzar nuestros hábitos para mantenerlos así durante el mayor tiempo posible.

Para llevar a casa:

Si tienes en mente comenzar a cuidarte para lucir un cuerpo perfecto en verano, a continuación os presentamos una serie de pautas a tener en cuenta:

  • En primer lugar, controlar nuestra alimentación de manera inteligente ya que es la base para conseguir un buen resultado. Olvidarnos de las dietas milagro que pueden causarnos tantos problemas y comenzar a llevar unos hábitos saludables de alimentación para poder conseguir nuestros objetivos de la mejor manera: aumentando el consumo de frutas, verduras y pescados azules, evitando el consumo de dulces, alcohol y platos precocinados, hidratándose debidamente, optando por los alimentos integrales…
  • En segundo lugar, planificar una rutina de entrenamiento adecuada a nuestras capacidades y objetivos. Esto es importante realizarlo también de manera consciente apoyándonos en el asesoramiento de un profesional que guíe nuestro entrenamiento, y no sometiéndonos a entrenamientos excesivos que puedan causarnos daños.

Laboratorio científico:

Está más que demostrado que el seguimiento de las denominadas “dietas milagro” puede causarnos serios problemas de salud. En elartículo “Dietas milagro: no es peso todo lo que reducen” de Isabel Lladó, Departamento de Biología Fundamental y Ciencias de la Salud. Universidad de las Islas Baleares. CIBER Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición (CIBERobn); habla sobre las patologías en las que pueden derivar los efectos secundarios de estas dietas.

Bibliografía: